Hoy, en la Cámara de Diputados de Chile, se vota un proyecto de ley que podría marcar un antes y un después en la protección de los perros en nuestro País: la prohibición de las carreras de perros, una práctica ampliamente cuestionada por organizaciones animalistas y defensores del bienestar animal.
La iniciativa propone modificar la Ley de Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía con el objetivo de prohibir y sancionar la organización y participación en carreras de perros, independientemente de su raza. Si se aprueba, quienes organicen o participen en estas actividades podrían enfrentar penas que incluyen presidio menor en su grado medio (más de uno año de cárcel), multas significativas y la inhabilidad absoluta y perpetua para la tenencia de animales. También se contempla la obligación de cubrir los gastos de cuidado de cualquier perro afectado por estas prácticas.
Este proyecto ya había avanzado previamente: fue aprobado en la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara, lo que permitió que llegara al pleno para su discusión y votación.
¿Por qué es relevante este debate?
Las carreras de perros han sido objeto de críticas tanto en Chile como a nivel internacional. Organizaciones animalistas argumentan que estas competencias pueden implicar explotación, sufrimiento físico y abandono de los animales cuando dejan de ser útiles para quienes los entrenan. En otros países, como Argentina y Uruguay, estas prácticas ya han sido prohibidas en años anteriores como parte de un movimiento más amplio de protección animal.
¿Qué podría significar la aprobación?
Si la votación se aprueba hoy, Chile se sumaría a una tendencia global de reforzar la protección animal y establecer normas más estrictas contra actividades que exponen a los perros a riesgos innecesarios. Más allá de la sanción directa, la prohibición de las carreras de perros podría impulsar un cambio cultural importante en la manera en que concebimos la relación entre humanos y animales de compañía, promoviendo una convivencia más respetuosa y consciente de sus necesidades básicas.
Para quienes amamos a los perros y trabajamos por su bienestar —como la comunidad de Club Huellas— esta votación representa una oportunidad para avanzar hacia políticas que prioricen la dignidad y el cuidado responsable de los animales, reconociéndolos como seres que sienten y merecen protección. Esta discusión no solo se trata de legislación: se trata de cómo elegimos cuidar y valorar a nuestros compañeros de cuatro patas.





